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Patos y Gansos,
la alimentación forzada:
como sacada de una pesadilla ...

El hígado de un pato normalmente pesa alrededor de 50grs. El de un ganso 120grs. La alimentación forzada origina que el hígado de patos y gansos se hinche de seis a diez veces su tamaño normal.

La alimentación forzada para obtención de foie gras

El hígado de un pato normalmente pesa alrededor de 50grs. El de un ganso 120grs. La alimentación forzada origina que el hígado de patos y gansos se hinche de seis a diez veces su tamaño normal. De hecho, para calificar al producto como foie gras las regulaciones europeas y francesas exigen que el hígado de los patos alimentados forzadamente pese como mínimo 300grs y el hígado de gansos alimentados forzadamente 400grs.

Es por eso que foie gras significa literalmente “hígado graso”. Es considerado una delicatessen  producida tras enjaular en reducidos espacios a patos o gansos durante varias semanas. Durante este tiempo se les introduce varias veces  al día un tubo por la garganta  que bombea comida. Esta alimentación forzada, o “gavage”, como es conocida en Francia (y definida por la ley [1]),  produce un grotesco hinchamiento del hígado de patos y gansos y lo vuelve graso.

El foie gras resultante se come o en su estado natural en crudo, combinado con una variedad de salsas o convertido  en paté.

En el año 1999 se vendieron sólo en Francia 30 millones de crías de pato destinados a ser alimentados forzosamente para la producción de foie gras (2).

La alimentación forzada: como sacada de una pesadilla.

En la industria del foie gras los patos son alimentados forzosamente dos veces  al día durante 12-15 días. Los gansos tres veces al día durante 15, 18 o incluso 21 días. Los patos son cebados con 190grs de comida en la primera alimentación forzada, elevando la cantidad hasta 450grs antes de mandarlos al matadero (3).

El porcentaje de comida obligado a ingerir por patos y gansos durante cada alimentación forzada es considerablemente mayor que lo que comerían  normalmente. De hecho, es la misma cantidad que, según estudios científicos,  comerían  voluntariamente  los patos tras ser privados de comida durante 24 horas. Sin embargo, la alimentación forzada se repite 2-3 veces al día para poder obtener el foie gras.

Además, la cantidad de comida energética que se fuerza a los patos y gansos a comer durante las dos o tres semanas de gavage es mucho mayor que la que ellos comerían voluntariamente. Si se para la alimentación forzada, las aves reducen drásticamente la cantidad de alimento ingerido durante varios días.

La comida estándar que se les da es maíz  hervido con grasa y sal. El maíz  que se les da tiene un año de antigüedad para que el almidón sea más digestible. La grasa actúa como lubricante para que la comida se deslice con mayor facilidad por el esófago, y la sal facilita la digestión.

La comida es deliberadamente alta en carbohidratos y deficiente en nutrientes para conseguir que el hígado de patos y gansos se vuelva  graso y producir foie gras.

Para que la persona que realiza la alimentación forzada pueda manejarles necesita sujetar a las aves en cierta posición. Es fácil conseguir tal cosa ya que los gansos se encuentran  en pequeños corrales y, en el caso de los patos, en pequeñas jaulas con una abertura por la que sacan la cabeza.

Para forzarles a ingerir la comida y producir el foie gras se utiliza un embudo al que se acopla un tubo de 20-30cms que consiste en un taladro o sistema neumático que empuja el maíz  dentro del esófago. El taladro se encuentra dentro del tubo y se mueve o bien a mano o por un motor eléctrico. En las grandes unidades de granjas intensivas de foie gras se utilizan máquinas neumáticas o hidráulicas.

El proceso es simple. El operario agarra el cuello del ave  o, si esta en un corral, le empuja hacia el tubo de alimentación. El tubo se introduce y empuja dentro la garganta del ave y se bombea la comida. Cuando la cantidad de comida requerida ha sido introducida, se retira el tubo. La persona ha de intentar que los movimientos del tubo y la cantidad de comida introducida no desgarre o seccione el esófago, lo que causaría  la muerte o heridas graves al pato o ganso.

Llevaría  alrededor de cinco minutos alimentar forzosamente a cada pato o ganso (4). Utilizando un motor eléctrico lleva 45-60 segundos. Los sistemas neumáticos posibilitan forzar la comida dentro del pato o ganso en 2-3 segundos. Menos tiempo significa más foie gras y más beneficios económicos.

Alrededor del 30% de los patos y gansos utilizados para la producción de foie gras son alimentados forzosamente de manera mecánica. La gran mayoría de ellos con sistemas neumáticos. En algunas granjas los patos y gansos son mantenidos en condiciones de total oscuridad, excepto en los periodos de alimentación forzada (5).

La vida de patos y gansos en la granja de foie gras

  • Antes de la alimentación forzada
    A la llegada a la unidad de foie gras los patos y los gansos son mantenidos en exteriores en grupo. Pueden pastar libremente en la hierba, desplazarse tanto como deseen y relacionarse entre ellos. En el sudoeste de Francia se pueden ver grandes bandadas de patos y gansos que traen a la mente “tradicionales y encantadores” paisajes (de hecho, el Secretario General del organismo comercial francés del foie gras los aclama por ser un “destacado atractivo para el turismo”) (6).

    La “idílica” vida de granja tradicional es sólo un breve  preludio a la reglamentada rutina de sufrimiento y privaciones que pocos turistas ven jamás.  Existe un proceso gradual y calculado para convertir a patos y gansos a simplemente “máquinas” de producción de foie gras. El tiempo que se les permite estar en exteriores es reducido progresivamente para, y según el informe de expertos de la Unión Europea “para que se acostumbren a las restricciones asociadas al periodo de alimentación forzada”(7).

    Por ejemplo, desde las seis semanas de edad se deniega el libre acceso a la comida a los patos y se les alimenta únicamente una vez al día y por un breve periodo de tiempo  (15 minutos o menos según el informe de expertos de la UE). Luego de la décima a la doceava semana de vida la cantidad de comida que se les ofrece va  aumentando progresivamente.

    Esto les hace tener que comer más y más rápido, lo que ayuda a dilatar el esófago de los patos para dejarles preparados para la alimentación forzada. La alimentación forzada comienza a las 12 semanas de edad y dos semanas después se manda a los patos al matadero. Sólo faltará un paso para que el foie gras llegue a los supermercados.

    La cautividad  durante la alimentación forzada
    La gran mayoría de aves explotadas para la producción de foie gras pasan el periodo de la alimentación forzada en condiciones de granja factoría.  El informe del Comité Científico de la UE para la Salud y el Bienestar Animal deja claro que:

    “La técnica tradicional para la alimentación forzada de patos y gansos ha sido modificada drásticamente durante los últimos 30 años. Los motivos son conseguir industrializar la producción de foie gras para conseguir más margen de beneficios económicos. Esto ha resultado un gran impacto en la especie animal que es utilizada para tal propósito, en las condiciones de cautividad y en la composición del hígado y el tipo de producto final. Estas modificaciones se introdujeron sin tener en cuenta el bienestar de patos y gansos. Hay evidencias  que muestran que las condiciones de vida de estos animales se han deteriorado”.

    Sin embargo las técnicas tradicionales eran igualmente crueles. La enciclopedia de comidas francesas,  Larousse Gastronomique explica que la más exquisita parte del ganso “es, por supuesto, el hígado,  especialmente cuando el hacinamiento intensivo de los gansos y su inmovilización produce un agrandamiento del hígado hasta un estado de completa degeneración  grasa” (8).

    En los últimos diez años se han desarrollado nuevos sistemas de cautividad  para granjas intensivas de patos (que recordemos es el tipo de producción mayoritaria para la producción de foie gras). Hoy en día se utilizan tres tipos de sistemas de crianza.

    Jaulas individuales para patos
    Los patos son alimentados forzosamente durante dos semanas aproximadamente:  el 80% de ellos son confinadas en jaulas individuales tan pequeñas que prácticamente no pueden moverse (9). No pueden ni mantenerse en pie con normalidad ni tampoco  estirarse o desplegar las alas. Esto es necesario para producir un foie gras “de calidad”.

    Las jaulas de los patos están hechas malla metálica o de plástico y son siempre de superficie plana. Miden sólo 20-21cms de ancho, 45-50 de largo y 27-33cms de alto. La parte delantera superior es siempre abierta para permitir que los patos puedan sacar la cabeza para beber y ser alimentados forzosamente. El agua se sitúa en un bebedero en la parte frontal.

    Originalmente la norma eran los suelos continuos  planos. Ahora las jaulas suelen tener una apertura para evitar las heridas en el pecho de los patos. Este tipo de lesión es común en patos y gansos utilizados para la producción de foie gras, ya que su propio peso les presiona contra el suelo de la jaula (10).

    Jaulas grupales
    Este tipo de jaula se utiliza para mantener  cautivos  al 0.5% de los patos utilizados para la producción de foie gras y al 50% de los gansos. En cada jaula se hacinan 4 o 5 patos o 3 gansos, y está hecha de malla metálica, incluyendo el suelo. La jaulas normalmente tienen 1 metro cuadrado de suelo y 80cms de altura. La parte delantera  consiste en barras metálicas para dejar acceso al agua del bebedero. Estas jaulas no tiene techo y los patos y gansos son manipulados uno a uno para la alimentación forzada (11).

    Corrales grupales
    Alrededor del 19.5% de patos y el 50% de gansos destinados a la producción de foie gras son mantenidos cautivos en corrales grupales. En cada corral se introduce a 12-15 patos o 9 gansos. Su dimensione habitual es de 1 x 3m. Tienen paredes de malla metálica  y suelo de varillas. El agua se sitúa en el interior del corral (12). 

    A cerca de la producción de foie gras
    Hoy en día, la mayoría  del  foie gras de los supermercados proviene de patos confinados para la producción intensiva, lo que les produce un gran sufrimiento. Los animales son tratados como meros “recursos”. Se les priva de su libertad de perseguir y satisfacer sus instintos más básicos.

    Como se resalta en un libro de cocina francés: “El ave en sí misma no es nada, pero el arte del ser humano le convierte en un instrumento que produce maravillosos resultados, una especie de invernadero viviente dentro del cual se cultiva el fruto supremo de la gastronomía:  el foie gras  (13)”.

    El centro mundial de la producción y consumo de foie gras es Francia, donde su historia se remonta hasta la Edad Media. Fue la introducción del cultivo del maíz  en el sudoeste del país  la que condujo al desarrollo de esta industria. Hoy en día  se alimenta forzosamente a patos y gansos con una mezcla de maíz,  grasas y sal.

    En Francia se produce el 75% de la producción mundial de foie gras y se consume el 85% de la producción mundial. El 96% de este foie gras proviene del hígado de patos, sólo el 4% proviene del hígado de gansos. El segundo productor mundial es Hungría,  aunque China ya se ha interesado por esta cruel producción y es de esperar que en poco tiempo se encuentre en puestos de cabeza (14).

    Mientras que algunos consideran que el foie gras se encuentra en la cúspide de los productos alimenticios de lujo, muchos países ya han prohibido su producción en base a la crueldad inherente a su producción que sufren patos y gansos. Estos países son Italia, Austria, República Checa, Dinamarca, Finlandia, Alemania, Luxemburgo, Noruega, Polonia, Holanda, Suecia, Suiza, Reino Unido e Israel (que en su momento fue el cuarto productor mundial de foie gras). Asimismo, en EEUU el estado de California y la ciudad de Chicago han prohibido también su producción.  Cada vez más expertos en comportamiento animal, veterinarios, patólogos y consumidores reconocen que patos y gansos sufren enormemente por el confinamiento y la alimentación forzada, simplemente por dar un gusto al paladar comiendo foie gras.

    Patos y gansos: la historia del foie gras
    Los patos utilizados para la producción del foie gras son llamados mulards, una raza híbrida  obtenida cruzando hembras de pato doméstico de una raza “doméstica” como por ejemplo el pato Pekín  con machos de la raza Muscovy. Sólo los machos son utilizados en las granjas de producción de foie gras. Los patos mulards heredan una mezcla de rasgos anatómicos y de conducta de ambas razas.

    Los patos “domésticos” descienden del pato Mallard, la raza de pato silvestre más extendida y conocida del hemisferio norte. Fue domesticado hace 2000 años y muchas de sus variedades de razas son explotadas para la producción de carne y huevos.

    Los gansos utilizados para la producción de foie gras son de razas específicas,  el ganso de Gers y el ganso gris del sudoeste. El ancestro de la mayoría  de  gansos “de granja” es el ganso de Greylag, el cual fue probablemente domesticado hace alrededor de 7000 años. “Sin embargo”, dice un informe de expertos de la Unión Europea, “sus pautas básicas de comportamiento no han sido sustancialmente alteradas como en otras especies domesticadas, como revelan diferentes estudios”(15). El ganso de Greylag está ampliamente extendido por el hemisferio norte.

    La industria del foie gras se defiende “científicamente”
    La industria del foie gras se ha visto forzada a defenderse ante las continuas acusaciones bien fundamentadas a que ha sido sometida. Los grupos de defensa de los animales tienen buenas razones para hacer campañas en contra de esta industria. Estas campañas tienen como consecuencia la prohibición de la producción de foie gras en base a su crueldad con patos y gansos.

    Esto supone pérdidas millonarias para esta industria, que no va a rendirse sin presentar batalla. Es por esto que se han realizado estudios supuestamente científicos (curiosamente encargados por la propia industria del foie gras) que “demuestran” cosas como estas:

    “Nuestra investigación  afirma que la alimentación forzada no representa  una especial fuente de estrés crónico o agudo para los patos y gansos destinados a la industria del foie gras (16)”.

    “En general, y en ausencia de heridas o patologías, la alimentación forzada no parece producir dolor en patos y gansos (17)”.

    “En conclusión, los patos y gansos de la industria del foie gras no desarrollan ningún comportamiento de rechazo hacia los operarios que los fuerzan para alimentarles. Además, la familiarización con dichos operarios parece tener un beneficioso efecto tranquilizador tanto en el comportamiento como en las respuestas fisiológicas (18)”.

    Dichas afirmaciones provienen de investigaciones financiadas por la propia industria del foie gras y son rebatidas tanto por veterinarios como por expertos en comportamiento animal (19).

Bibliografía

Forced Feeding. An inquiry  into the welfare of ducks  and  geese  kept for the production  of foie gras by Carol McKenna, Animal Welfare Consultant February 2000. Produced by  Advocates for Animals and World Society for the Protection of Animals.

Notas

1 “Le foie gras fait partie du patrimoine  culturel et gastronomique  protégé  en France. On entend par foie gras, le foie d'un  canard  ou d'une  oie spécialement  engraissé  par gavage”. www.legifrance.gouv.fr
2 Comité National Interprofessionnel  des Palmipedès  à Fois Gras (CIFOG , Le Foie Gras – rapport économique 1998 – Assemblée Générale, 8 July 1999.
3 Welfare  Aspects of the Production of Foie Gras in Ducks and Geese, Report of the Scientific Committee on Animal Health and Welfare , adopted 16 December 1998, European Commission.
4 Agscene, the magazine  of Compassion in World Farming, February 1984.
5 Welfare Aspects of the Production of Foie Gras in Ducks and Geese, Report of the Scientific Committee on Animal Health and Welfare , adopted 16 December 1998, European Commission.
6 Pé M.E., General Secretary  of the Comité national interprofessionnel  des  palmipèdes  à foie gras, Le Marché de Foie Gras, C.R. Acad. Agric. Fr. 1997, no 3, pp. 127 – 137. Séance du 14 mai 1997 and CIFOG.
7 Scientific Animal Health and  Animal Welfare  Committee report. Op cit.
8 Gérard in L’Ancienne Alsace à la Table cited  in Montagne. P. Larousse Gastronomique. Ed. Froud.N. and Turgeon, C., Paul Hamlyn, London, 1965.
9 Recommendation Concerning Muscovy  Ducks (Cairina Moschata) and Hybrids  of Muscovy and Domestic Ducks (Anas Platyrhynchos), Recommendation Concerning  Domestic Geese (Anser Anser F. Domesticus, Anser Cygnoides F. Domesticus) and  their Crossbreeds. Standing Committee of the
European Convention for the Protection of Animals kept for Farming Purposes, Council of Europe,T-AP (95) 20 adopted   22 June 1999.
10 Scientific Animal Health and  Animal Welfare Committee report. Op. Cit.
11 Ibid.
12 Ibid.
13 Gérard in L’Ancienne  Alsace à la Table cited  in Montagne. P. Larousse  Gastronomique. Ed. Froud.N. and Turgeon, C., Paul Hamlyn, London, 1965.
14 China to boost foie gras production. China View. 2006
15 Scientific Animal Health and  Animal Welfare Committee report. Op.cit.
16 Force Feeding: An Examination of Available Scientific Evidence. Guémené  Daniel, Guy Gérard, Servière Jacques   and Faure Jean-Michel. INRA, Centre de  Tours-Nouzilly, URA, F-37380 Nouzilly.
17 Ibid
18 Ibid
19 Para una visión científicamente  objetiva de  las consecuencias   físicas y psicológicas que  para patos y gansos  tiene la producción  producción  de  foie gras:
Memorandum by Dr. Ward Stone. New York State Department of Enviromental Conservation. 2005
Welfare  Aspects of the Production of Foie Gras in Ducks and Geese, Report of the Scientific Committee on Animal Health and Welfare , adopted 16 December 1998, European Commission.